REPÚBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA
DE
LOS LLANOS CENTRALES
“RÓMULO GALLEGOS”
ÁREA
DE POSTGRADO
DOCTORADO
EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
ASIGNATURA:
EVENTO CIENTÍFICO PARA LA CONTEXTUALIZACIÓN EDUCATIVA
Ensayo Reflexivo
Autoras:
MSC. Lilibeth Benítez
MSC. Eilym González
MSC.
Luiseth Seijas
Esp. Maiset González
Facilitador:
Dr. Carlos
Higuera
Valle de la Pascua,
marzo, de 2020
El presente ensayo, se centra en la importancia que
tiene la comunicación como proceso de interacción en las relaciones humanas
armónicas bien sea en el contexto laboral, personal, y educativo, que permitan
mantener esas buenas relaciones como cultura de cambio activo, sin embargo, los
procesos comunicacionales se ven afectadas debido a que requiere el
entendimiento mutuo del emisor, por lo que, cada ser social interactúa en
conexión mutua, competitiva para llevar a cabo el flujo de la información a
través de la comunicación. Esta tendencia hace que el sector educativo
universitario, busque transcender fronteras mediante una comunicación eficaz en
donde el mensaje transmitido por el emisor sea entendido por el receptor.
En esta
perspectiva, la comunicación desde sus orígenes como disciplina, se ha asociado
casi exclusivamente a la difusión masiva, y puede definirse este proceso de comunicación
como la forma por la cual existen, y de cómo se dan las relaciones humanas, los
medios empleados para transmitirlos a través del espacio y preservarlos en el
tiempo, por tanto, Gairín (1999) expresa que la comunicación “es una
interacción que se basa en la dialogicidad”, en otras palabras, por ejemplo; en
un encuentro entre partes a un mismo nivel, donde el conocimiento no se
transmite de uno a otro (entre pares), sino de manera conjunta, por lo que, la
interacción en los procesos comunicacionales es bidireccional.
Es de acotar, que la comunicación puede tener dos
aceptaciones: la primera cuando existe un proceso de intercambio de información
constituida por el reflejo más o menos fiel de realidad (escritos, es decir;
periódicos, videos, documentos escritos, entre otros) para propiciar un cambio
de actitud definitivo o temporal en el sujeto más aun cuando el mensaje
trasmitido es significativo, tomándose desde sus orígenes a la comunicación
desde una dimensión interpersonal y relacional. Por consiguiente, la
comunicación según Vasco, (2011) la comunicación se articula a las diversas
actividades que los sujetos llevan a cabo con su entorno. A través
de la acción comunicativa, los hombres buscan el entendimiento y producen
consenso sobre una determinada situación en el mundo de la vida. La
comunicación puede ser definida entonces como el proceso de transmisión y
recepción de ideas, información y mensajes.
Desde esta perspectiva, Habermas (2010) entiende por acción
comunicativa:
“[…] la
interacción de al menos dos sujetos capaces de lenguaje y de acción que (ya sea
con medios verbales o con medios extraverbales) entablan una relación
interpersonal. Los actores buscan entenderse sobre una situación de acción para
poder así coordinar de común acuerdo sus planes de acción y con ello sus
acciones” (p.124).
Tomando estas ideas en consideración podemos decir,
que al hablar de la comunicación se supone acercarse a un mundo lleno de
relaciones humanas, de vínculos, de diálogos, monólogos, que propician la base
de toda interacción social, instaurada desde un sistema emergente en todo
proceso de civilización social sobre lo real, las realidades y la realidad para
explicar el concepto del mundo de la vida. De esta forma, en el mundo de la
vida se construyen y transforman esas realidades a través de acciones mediadas
por la interacción entre los hablantes y lo real que lo rodea.
Adicionalmente, el acto de comunicar es un proceso complejo en el
que dos o más personas se relacionan y, a través de un intercambio de mensajes
con códigos similares, tratan de comprenderse e influirse de forma que sus
objetivos sean aceptados en la forma prevista, utilizando un canal que actúa de
soporte en la transmisión de la información. Se considera más un hecho
sociocultural que un proceso mecánico. Por eso, estudiar la
comunicación compromete la cultura, el lenguaje y las prácticas sociales de los
sujetos, es decir, los contextos que le otorgan el significado a la
comunicación y a la producción del sentido social. Esta puede ser agrupada en
dos formas: La comunicación verbal y La comunicación no verbal, esta última
constituye para muchos autores, la más fidedigna forma de comunicar. Cuerpo y
lenguaje conforman una unidad existencial por la que el hombre entra en el
mundo y lo experimenta. Así, el cuerpo, situado en un espacio y en un tiempo,
es indisoluble del lenguaje, es también lenguaje y comunicación vital con el
mundo, esto es, sentido, como el lenguaje también es cuerpo.
En este
sentido, Habermas (2010) afirma que “Todos los miembros de un grupo
para los que rige determinada norma pueden esperar unos de otros y tienen
derecho a esperar unos de otros que en determinadas situaciones se ejecuten u
omitan, respectivamente, las acciones obligatorias o prohibidas” (p.117). El
mundo social parte del mundo de la vida, se ve representado por este tipo de
acciones. Lo que significa, vida o mundo social es entendido como una
organización de las relaciones comunicativas establecidas en el seno de una
trama de interacciones.
En virtud a ello, el proceso de interiorización y
vinculación de la comunicación es indispensable para la educación porque
permite que el aprendizaje se produzca bajo condiciones de intercambio de
conocimientos, experiencias y vivencias de los sujetos y grupos que intervienen
en el acto comunicativo, estableciendo una unidad entre lo cognitivo y lo
afectivo.
Ahora bien, la comunicación puede entenderse como la
interacción mediante la que gran parte de los seres vivos acoplan sus
respectivas conductas frente al entorno mediante la transmisión de mensajes,
signos convenidos por el aprendizaje de códigos comunes. También se ha
concebido a la comunicación como el propio sistema de transmisión de mensajes o
informaciones, entre personas físicas o sociales, o de una de éstas a una
población, a través de medios personalizados o de masas, mediante un código de
signos también convenido o fijado de forma arbitraria. Y más aún, el concepto
de comunicación también comprende al sector económico que aglutina las
industrias de la información, de la publicidad, y de servicios de comunicación no
publicitaria para empresas e instituciones. Estas tres acepciones ponen en
evidencia que nos encontramos, sin duda alguna, ante un término polisémico.
En este sentido, los seres humanos establecen relaciones
con los demás por medio de interacciones que pueden calificarse como procesos
sociales. Así, la comunicación es fundamental en toda relación social, es el
mecanismo que regula y, al fin y al cabo, hace posible la interacción entre las
personas. Y con ella, la existencia de las redes de relaciones sociales que
conforman lo que denominamos sociedad. Así entonces, los seres humanos
establecen relaciones con los demás por medio de interacciones que pueden
calificarse como procesos sociales. Y como ya quedó claro, toda interacción se
fundamenta en una relación de comunicación.
Al respecto, la interacción comunicativa es un proceso de
organización discursiva entre sujetos que, mediante el lenguaje, actúan en un
proceso de constante afectación recíproca. La interacción es la trama
discursiva que permite la socialización del sujeto por medio de sus actos
dinámicos, en tanto que imbrican sentidos en su experiencia de ser sujetos del
lenguaje. En este sentido, interactuar es participar en redes de acción
comunicativa, en redes discursivas que hacen posible, o vehiculan, la
aprehensión, comprensión e incorporación del mundo. Interactuar, entonces, nos
permite comprender el entorno físico y dotar de sentido y significado a nuestra
experiencia en el mundo.
Cabe resaltar, que el proceso de mediación masiva tiene
un doble impacto sobre el individuo. Por una parte, le facilita el contacto con
otros hombres distantes y con lo que sucede en el otro extremo del mundo y ya
no sólo en su entorno inmediato pero, por otra parte, los medios le delimitan
el conocimiento del otro y de lo otro.
En este particular, este hecho en el contexto actual de
globalización, adquiere una especial relevancia en países como México, en
particular, y América Latina, en general, ya que los medios masivos locales,
como los periódicos, aunque tienen corresponsales a su servicio y en algunos
casos incluso cuentan con enviados especiales, su suministro informativo
cotidiano proviene de las grandes agencias de noticias y éstas también forman
parte de ese mundo institucional que selecciona y jerarquiza los
acontecimientos conforme a un particular punto de vista “interesado” y según
los criterios propios del comportamiento empresarial.
Finalmente, el mundo que existe para la mayoría de las
personas en una cultura de masas como la que caracteriza a las sociedades
modernas, es el construido por los medios masivos de comunicación. La capacidad
de las grandes corporaciones permite no sólo la transmisión informativa sino
que, en la difusión del conocimiento sobre el acontecer social se transmiten
los mensajes construidos por éstas en los cuales necesariamente incorporan su
ideología y sus patrones culturales.
Referencias Bibliográficas
Gairín,
S. (1999). LA comunicación en Educación. Chile.
Habermas,
J. (2010). Teoría de la acción comunicativa. Madrid: Trotta.
Vasco,
C. (2011). Límites de la comunicación
interactiva en educación. Revista Colombiana de Educación. Colombia.
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